Ya hay algo que se está escapando.
Mensajes nocturnos, huecos en la agenda, pacientes sin seguimiento o campañas que nadie puede conectar con citas reales. Ahí podemos medir el problema y atacar una causa concreta.
Marketing médico + software para consultorios
Producimos tu contenido, operamos tus campañas, construimos tu sitio y Stella responde por WhatsApp, filtra y agenda con anticipo. Las cuatro piezas las hace un solo equipo, y tus números siempre están disponibles en la app.
15 minutos. Te decimos qué corregir y si tu zona sigue disponible.
Este es el camino completo que recorre tu paciente: te conoce por una pieza de contenido, la ve porque la pusimos frente a él, entra a tu sitio a resolver sus dudas y termina agendando con Stella. Las cuatro las hace el mismo equipo, y las cuatro se miden en el mismo lugar.
Filmmaking médico y dirección de arte: las piezas con las que tu paciente te conoce antes de conocerte.
Pauta en Meta y Google que pone esas piezas frente a la persona correcta, medida en costo por paciente.
Tu sitio resuelve dudas, aparece en Google y en los buscadores de IA, y deja al paciente a un clic de agendar.
Responde por WhatsApp a cualquier hora, filtra, propone horarios y cobra el anticipo. Cada cita y cada peso quedan en tu app.
La prueba: te abrimos una línea privada para que pongas a Stella a trabajar. Escríbele como tu paciente más difícil y cronometra la respuesta.
Solicitar la prueba privada →Expertos en anuncios médicos y filmmaking de doctores, con ingeniería propia. El mismo equipo que gestiona tu pauta produce tu contenido y desarrolla el software que llena tu agenda. Sin coordinar tres proveedores. Sin que nadie pierda el hilo.
Agenda, pacientes, recordatorios, expedientes y reseñas en el mismo panel. Haz clic en cada sección y recorre el sistema por dentro.
Una cirugía factura bien, pero quirófano, insumos y equipo se llevan su parte. Lo que queda es lo que se va cada vez que una cita se cae. Las matemáticas también aplican en medicina.
Ejemplo ilustrativo: muévele con tus números.
Y esto sin contar lo que ese paciente recomienda, regresa y refiere.
El sistema completo es el destino, no el primer paso. Empiezas por el cuello de botella que hoy le cuesta más a tu consultorio y desde ahí se arma el resto, pieza por pieza.
Mensajes nocturnos, huecos en la agenda, pacientes sin seguimiento o campañas que nadie puede conectar con citas reales. Ahí podemos medir el problema y atacar una causa concreta.
Si todavía no quieres medir llamadas, mensajes, citas y seguimiento, montar el sistema completo sería adelantarse. Preferimos decírtelo en la primera conversación que venderte piezas que no vas a usar.
Las tres rutas llevan al mismo lugar; cambia por dónde empiezas. En la primera llamada detectamos dónde se escapa más valor y el alcance y el rango se definen contigo.
Incluye
Para consultorios que ya reciben mensajes, pero pierden velocidad y seguimiento.
Incluye
Para convertir inversión publicitaria en conversaciones atendidas y citas medibles.
Incluye
Para construir demanda, confianza, respuesta y medición bajo una sola dirección.
No publicamos precios porque el punto de entrada y el tamaño de la operación cambian el alcance. En la primera llamada te damos el rango claro y sin rodeos. Si lo que necesitas hoy no somos nosotros, también te lo decimos.
Tiempos, retorno y de quién es lo que producimos, sin letra chiquita.
Depende de la pieza con la que empieces y del tamaño de tu operación. No publicamos cifras porque cada consultorio se configura distinto. En la primera llamada te damos un rango claro, sin letra chiquita; si concluimos que hoy no somos lo que necesitas, también te lo decimos.
Las campañas empiezan a producir señales desde las primeras semanas, pero una tendencia seria necesita datos acumulados. En el primer mes corregimos respuesta, tráfico y conversión; durante el primer trimestre afinamos audiencias, mensajes y seguimiento. En tu app ves mensajes, citas, anticipos y pacientes atendidos conforme se registran, no una promesa de viralidad.
Un bot convencional sigue un guion rígido. Stella corre sobre un motor que construimos nosotros: entiende contexto, sigue reglas de seguridad, sabe cuándo preguntar, cuándo proponer horarios y cuándo pasar la conversación a una persona. Se configura para un solo consultorio y no depende de conexiones frágiles de no-code.
El código de tu sitio, tus creativos, tu contenido y tus cuentas publicitarias son tuyos. Si un día decides terminar, te entregamos el sitio limpio y documentado. Stella es la excepción natural: es nuestro software y se usa mientras trabajamos juntos. Te quedas por el valor, no por un candado.
Te abrimos una línea privada para que pongas a Stella a trabajar. Escríbele como tu paciente más difícil, haz las preguntas que recibe tu recepción y cronometra la respuesta. La demostración no se publica porque un sistema que presume filtrar curiosos debe empezar por filtrar su propia demo.
¿Te quedó algo en el tintero? Todas las preguntas que nos hacen los doctores, respondidas.
En 15 minutos revisamos atracción, respuesta y agenda. Te decimos qué corregir primero, qué rango implica y si somos la herramienta correcta.
Sin presentación genérica. Si no vemos una oportunidad concreta, te lo decimos.